BERNARDO DE CLARAVAL, De la excelencia de la nueva milicia
Bernardo y sus palabras dulces y amargas
(Dirigido a los caballeros templarios de Jerusalen)
Capitulo III. Elogio a la nueva milicia
4. “Los caballeros de Jesucristo, combaten solamente por los intereses de su Señor, sin temor de incurrir en algún pecado por la muerte de sus enemigos ni en peligro ninguno por la suya propia, porque la muerte que se da o se recibe por amor de Jesucristo, muy lejos de ser criminal, es digna de mucha gloria. Por otra parte, se hace una ganancia para Jesucristo, por otro es Jesucristo mismo el que se adquiere; porque este recibe gustoso la muerte de su enemigo en desagravio suyo y se da mas gustoso todavía a su fiel soldado para su consuelo. Así, el soldado de Jesucristo mata seguro a su enemigo y muere con mayor seguridad. Si muere, a si se hace el bien; si mata, lo hace a Jesucristo, porque no lleva en vano a su lado la espada, pues es ministro de Dios para hacer la venganza sobre los malos y defender la virtud de los buenos... Y cuando el mismo pierde la vida, esto para él es una ventaja mas que una pérdida. La muerte, pues, que da a su enemigo es una ganancia para Jesucristo y la muerte que recibe él, es su dicha verdadera”.
(Obras completas de San Bernardo, ed. G. Diez Ramos, BAC, Madrid 1955, Vol. II. p. 853.)
Trad. portuguesa:
Da excelencia da nova milicia
(Dirigido aos cavaleiros templarios de Jerusalem)
Capitulo III. Elogio a nova milicia
4. “Os cavaleiros de Jesus Cristo, combatem somente pelos interesses do seu Senhor, sem temor de incurrir em algum pecado pela morte dos seus inimigos nem em perigo nenhum por a sua propria, porque a morte que se da ou se recive por amor de Jesus Cristo, muito longe de ser criminal, e digna de muita gloria. Por outra parte, se faz uma ganancia para Jesus Cristo, por outro es Jesus Cristo mesmo o que se adquire; porque este receve com gosto a morte de seu inimigo em desagravio seu e se da mais gostoso ainda a seu fiel soldado para seu consolo. Assim, o soldado de Jesus Cristo mata seguro a seu inimigo e morre com maior seguranca. Se morre, assim mesmo faze-se o bem; se mata, o faz a Jesus Cristo, porque nao leva em vao a seu lado a espada, pois e ministro de Deus para fazer a vinganca sobre os maus e defender a virtude dos bons... E quando ele mesmo perde a vida, isto para ele e uma vantagem mais do que uma perda. A morte, pois, que da a seu inimigo e uma ganancia para Jesus Cristo e a morte que receve ele, e sua alegria verdadeira”.
Traducción: William Olivares Vidal, O.Cist.
back to the homepage of the Cistercian Order